Advertido quedáis que hoy estoy muy reflexiva y más tras ver esto, así, tal cual....
Con ese anillazo que ni, aunque viviera 5 siglos podría comprarme, ha aparecido Blake Lively por las calles de Nueva York tras contraer matrimonio con Ryan Reynolds. Y no se a vosotros pero a mí, me ha hecho reflexionar mucho, muchísimo.
¿Que jamás voy a tener ese anillo, verdad? ¿y? Ahora diréis que esto es la típica excusa barata que os digo porque se que nunca podré llegar a ese nivel de vida pero es que, cada vez estoy más convencida que la vida de los famosos no es para mí.
Para ser FELIZ no necesito anillos de millones de euros, solo necesito a mi familia, a mi chico y a mis amigos. Ellos juntos hacen que me levante cuando me caigo, se rían conmigo cuando me rio y lloren conmigo cuando lloro....¿El anillo hará todas esas cosas? Yo creo que no....
Por eso cuando estéis tristes o preocupados por algo, acordaros de ellos, entre todos PODEMOS.
Que conste que yo también quiero mi anillito de mi chico, que cuando llegue será especial, pero no especial por los brillos, si no especial por el momento.
Yo no cambio mi libertad ni mi anonimato por un pedrolo de millones de quilates....¿Vosotros?
Hasta aquí, mi reflexión de hoy.....Gracias por seguir ahí detrás todos estos días. ¡Muacks y hasta mañana!